CUIDADOS TRAS UNA RINOPLASTIA
1. INFLAMACIÓN Y EDEMA EN RINOPLASTIA
Por mucho que hagamos, la aparición de inflamación y edema en el postoperatorio de la
rinoplastia es inevitable al igual que en todas las cirugías de la cara. Dicho esto…
¿cómo podemos disminuir en la medida de lo posible esta inflamación?
DURANTE LA CIRUGÍA
La infiltración de anestesia con vasoconstrictores, la administración endovenosa de corticoides, el enfriamiento de la nariz y zonas colindantes con suero a baja temperatura, y la utilización de nuevas tecnologías como el bisturí piezoeléctrico de ultrasonidos son medidas eficaces.
TRATAMIENTO MÉDICO AL ALTA
Siempre pautamos medicación durante el ingreso. Así como, en el momento del alta hospitalaria para disminuir el proceso inflamatorio como son los corticoides y los antiinflamatorios no esteroideos, (ibuprofeno, dexketoprofeno) que además disminuyen el dolor y la sensación de tensión.
FRÍO LOCAL

Es nuestro mejor aliado en el postoperatorio. No solo reduce edema e inflamación, sino que actúa como anestésico local. En rinoplastia, lo ideal es la aplicación de un antifaz de gel a 10-14º durante el mayor tiempo posible sobre todo las 72 horas después de la intervención. Hoy en día, existen modernos dispositivos que facilitan la aplicación de frío local a temperatura constante y mantenida. Puedes echar un vistazo a este sistema de Hiloterapia.
MEDIDAS POSTURALES
Los primeros días es aconsejable dormir con la cabeza elevada con unos 20 o 30 grados serían suficientes. Recomendamos también la deambulación precoz para que el sistema circulatorio se active, favoreciendo la reabsorción de los edemas.
VENDAJE Y FÉRULA
Con las nuevas técnicas de cirugía, la nariz es muy estable, aun así, siempre dejamos un vendaje nasal y una férula que ayudan a estabilizar y disminuir la inflamación postoperatoria. La férula se retira a los 7-10 días. En ocasiones, mantenemos durante algún tiempo más el vendaje con tiras de esparadrapo especial para disminuir la inflamación local de algunas zonas.
2. HEMATOMAS
Debemos evitar la exposición solar de los mismos, ya que puede producirse una hiperpigmentación en la zona. Por lo que siempre aconsejamos, que las primeras tres semanas apliquemos una crema de protección solar total y el uso de gorras/gorros. No se recomienda usar gafas de sol por el apoyo de las mismas en el dorso nasal. La administración de determinados fármacos como el ácido tranexámico previamente a la cirugía, nos puede ayudar a prevenir su aparición. En el post operatorio, tanto el frío como determinadas cremas ayudarán a una desaparición más precoz.
ALIMENTACIÓN
Existe un determinado tipo de alimentos que pueden ayudar a estimular el proceso de cicatrización gracias a sus vitaminas y minerales. La vitamina que tiene estos poderes cicatrizantes es la vitamina K, que cumple una función básica a la hora de coagular la sangre. Evita hemorragias y reduce la aparición de hematomas.
¿QUÉ ALIMENTOS SON FUERTES EN VITAMINA K?

- Hortalizas de hojas verdes como la espinaca, col rizada (o berza), brócoli y lechuga.
- Aceites vegetales.
- Algunas frutas como los arándanos azules y los higos.
- Carne, queso, huevos y granos de soja.
3. LAVADOS NASALES
Es una de las recomendaciones más importantes del postoperatorio de cualquier cirugía nasal. Los lavados arrastran las secreciones acumuladas en las fosas nasales tras la cirugía y ayudan a cicatrizar las heridas del interior de la nariz, acelerando la cicatrización y la recuperación de la función respiratoria nasal.

La limpieza por dentro la llevaremos a cabo con soluciones salinas isotónicas. Además, la utilización de pomadas antibióticas que van a reducir el riesgo de infección e inflamación en la zona de la entrada a la nariz donde se encuentran las incisiones. También es posible que indiquemos la aplicación de cremas hidratantes para el interior de la nariz cuando asociamos otros procedimientos que pueden generar la producción de costras y sequedad nasal.
4. CURAS Y CUIDADO FACIAL

Una vez retirado el vendaje nasal, nos encontramos con restos de pegamento del esparadrapo y grasa de haber dejado tapadas las glándulas sebáceas de la nariz, para su limpieza, llevaremos a cabo una fricción suave con un algodón impregnado en alcohol, posteriormente, agua jabonosa de PH neutro y finalmente una crema hidratante, evitaremos las limpiezas de poros por compresión hasta el tercer mes.
Cuando veamos que la piel de nuestra nariz ha recuperado su aspecto y textura previos a la cirugía, ya podemos utilizar maquillaje, aproximadamente a la tercera semana. En el caso de la rinoplastia por abordaje abierto, tendremos una cicatriz que cuidar y mimar durante los primeros días tras la cirugía. Podemos aplicar una solución antiséptica de clorhexidina o betadine tres veces al día hasta la retirada de puntos. A partir de los quince días, aconsejamos el uso de aceites (rosa mosqueta) y sobre todo pomadas de silicona en pacientes con tendencia a queloides y cicatrices hipertróficas.
Tras la retirada del vendaje definitivo, día 10 al 15 postoperatorio, solemos aconsejar la utilización de unas tiras de esparadrapo de papel sobre el dorso. Es importante sobre todo en la suprapunta, que es una zona de transición donde la piel es la más gruesa del dorso nasal y que al edematizarse, desdibuja la escotadura de transición de la punta al dorso.
5. ACTIVIDADES DEPORTIVAS
NATACIÓN
El problema lo encontramos en el cloro de las piscinas, que provoca una rinitis importante, al margen que estar mucho tiempo en contacto con el agua, macera las heridas y provoca riesgo de infección y dehiscencia de las mismas (se abren). A partir de la segunda semana tras la oportuna revisión y valoración del estado de las cicatrices, daremos el visto bueno para la natación en aguas abiertas y posteriormente en piscinas a partir del mes. Importante secar bien la nariz y aplicar antiséptico tras el baño.
EJERCICIO AERÓBICO
- Caminar: la deambulación precoz tras retirar el taponamiento nasal es recomendable. Los paseos nos ayudan a mejorar la circulación de todo nuestro cuerpo y esto puede reducir el edema de la nariz y la cara.
- Running: a partir de las dos semanas podemos empezar a trotar suave, reduciendo el impacto en la medida de lo posible ya que por transmisión de vibraciones nos produce una sensación desagradable de pulso y tensión con las pisadas. A partir de la tercera o cuarta semana se puede practicar sin problema, evitando en lo posible el riesgo de caída (no salir en días de lluvia, calzado adecuado…).
- Ciclismo: el ciclismo bien sea de paseo o como deporte ha de ser reiniciado de forma progresiva a partir de la segunda semana, evitando grandes esfuerzos como subir puertos, que puedan suponer un incremento de la tensión arterial con el consiguiente riesgo de sangrado e incremento de edemas.
EJERCICIO ANAERÓBICO
- Fitness: podemos iniciar el trabajo funcional con poca carga a partir de la semana a diez días, tratando de evitar saltos y posibles contactos que puedan ocasionar traumatismos en la nariz.
- Contacto: hasta las seis semanas no es aconsejable realizar ningún tipo de deporte de contacto. Las fracturas nasales no estarán completamente osificadas, arriesgándonos a posibles desplazamientos de la nariz.
6. GAFAS Y OTROS COMPLEMENTOS
Las gafas de sol y de vista deben utilizarse con precaución, debiendo esperar de cuatro a seis semanas para su uso. Previamente podemos colocar esparadrapo o tirita para evitar la compresión en los tejidos de dorso, que podrá producir, deformidades e incluso adherencias de la piel al esqueleto nasal.
En caso de Covid-19 si es obligatorio el uso de mascarillas, aconsejamos aquellas que podamos modelar al dorso nasal. Las ideales son las mascarillas quirúrgicas de cintas en las que podemos controlar la presión sobre la nariz.
Dilatadores nasales nocturnos no podrán utilizarse hasta las dos semanas, si bien el objetivo de la cirugía es que no vuelvan a utilizarse más. Las máscaras de CPAP se deberán ajustar con una menor presión sobre la nariz.