Preguntas frecuentes
Debemos esperar a que las estructuras que conforman el tabique nasal se hayan desarrollado y madurado por completo. De lo contrario, podrían aparecer deformidades y cambios no deseados tras la cirugía. Lo recomendable es esperar hasta los 18 años. A partir de entonces ya no hay ninguna limitación en cuanto a la edad.
Aunque es posible realizarla con sedación y anestesia local, nosotros preferimos la anestesia general. La intubación oral aporta seguridad al procedimiento y es mucho más cómodo para el paciente. Hay que tener en cuenta que se trata de una intervención de 3 horas de duración aproximadamente.
Si, tras la intervención el paciente pasa una noche en el hospital y al día siguiente es de nuevo valorado por nosotros. Si la evolución ha sido favorable es dado de alta. El ingreso no suele durar más de 24 horas.
En este caso eres todavía un mejor candidato para esta cirugía. Realizaríamos una rinoseptoplastia corrigiendo tu problema obstructivo nasal y en el mismo acto quirúrgico llevaríamos a cabo los cambios estéticos. Obtendríamos una mejora en el resultado estético, pero también en calidad de vida al respirar mejor por la nariz.
No todos los pacientes precisan de taponamiento postoperatorio, solo aquellos a los que se les ha corregido la desviación del tabique. Solemos mantener el tapamiento nasal como máximo 48 horas. Habitualmente colocamos un taponamiento especial con el que los pacientes pueden respirar en el postoperatorio inmediato, lo que lo hace mucho más cómodo que los taponamientos clásicos.
Normalmente sí. Nos ayudará a controlar la inflamación durante la primera semana y protege la estructura nasal que está más vulnerable a cualquier impacto o presión local.
Entre 7 y 10 días es necesaria puesto que en este período es cuando llevarás la férula y son los días que necesitan los pacientes para que baje la mayor parte de la inflamación y el hematoma facial. Dependiendo del tipo de trabajo del paciente y de la evolución, recomendaremos prolongar la baja una semana más. En este tiempo ya no suele haber dolor, sólo suelen quedar restos de hematoma facial y congestión nasal.
A los 3 meses ya vamos a tener una idea muy aproximada al resultado final, aunque pueden ocurrir sutiles cambios a lo largo del primer año.
Salvo casos especiales hoy en día siempre lo recomendamos. Las ventajas no solo son una recuperación más rápida y confortable, además se trata de un instrumento que aporta precisión para remodelar la estructura nasal y puede mejorar los resultados finales.
Antes de la cirugía de rinoplastia, se suelen dar instrucciones detalladas sobre cómo prepararse. Se debe evitar tomar ciertos medicamentos como la aspirina o el ibuprofeno, una semana antes de la cirugía. Esto es debido a que dichos medicamentos pueden aumentar el sangrado intraoperatorio. Es importante avisarnos si las semanas previas a la fecha de la intervención tiene síntomas como fiebre, tos o cualquier otro síntoma infeccioso. En ese caso deberemos valorar si es o no necesario posponer la intervención.